Brújula

Brújula es una herramienta de feedback 360 anónimo para pymes.

¿Haces encuestas de clima para saber cómo están tus empleados?

El motivo real detrás de estos procesos es otro: ¿cómo hacemos para que los empleados se sientan más comprometidos? ¿Cómo hacemos para que sean más autónomos en sus decisiones?

En las organizaciones jerárquicas actuales, nuestra mentalidad está muy orientada a producir resultados, y cuando queremos mejorar los procesos pensamos en términos de ser más eficientes en la toma de decisiones.

Y, ¿cómo lo hacemos? Pues: más reuniones, más indicadores, nuevas metodologías de trabajo, nuevas tecnologías…

Esto es útil, mejora el rendimiento. Pero las decisiones se siguen tomando jerárquicamente, y eso crea culturas en las que los equipos dependen de lo que decidan los directivos. Y aparecen estos dos problemas:

El directivo

mi equipo no decide sin mí

El empleado

yo no estoy aquí para pensar

Y el problema persiste: organizaciones dependientes y empleados a los que “se les cae el boli” — no por falta de ganas, sino porque nadie les ha pedido nunca que piensen.

No es un problema de trabajar más horas, ni de nuevas tecnologías, ni de exceso de reuniones. El problema de fondo es otro: necesitamos evolucionar hacia un modelo de organización en el que los empleados se sientan dueños de sus procesos. Eso crea autonomía en los equipos, y compromiso.

Pero ¿cómo lo hacemos? La sabiduría necesaria para evolucionar ya reside en la empresa, en forma de feedback.

En los equipos que se dan feedback:

  • Cada persona se siente dueña de su contribución.
  • Se decide con agilidad y con sentido: se transforma lo que significa trabajar en la empresa.
  • Así se construyen equipos autónomos, responsables y comprometidos.

Pero hay tres claves que impiden recogerlo:

1

Rango

Cuesta dar feedback a quien está más arriba en la jerarquía.

2

Confidencialidad

Sentimos que nuestra opinión puede tener consecuencias — por eso hay buzones de sugerencias que llevan meses vacíos.

3

Comunicación efectiva

Solemos dar feedback en términos de 'bien' y 'mal', y eso impide que la otra persona entienda con precisión qué funciona y qué no.

Brújula resuelve las tres, una a una.

1

Confidencialidad y privacidad

El feedback, como una brújula, te indica el camino — y solo tú lo ves: nadie más puede leer tu informe. Y cuando das feedback a otros, lo haces con anonimato real — de arquitectura, no de promesa. Da igual quién esté más arriba: nadie sabe quién dijo qué.

2

Feedback útil

Brújula funciona sobre un modelo de competencias construido alrededor de lo que hace que un equipo evolucione:

  • Sentirse parte de un propósito colectivo.
  • Ser equipos autónomos: que se ayuden, colaboren, orienten sus procesos a dar valor y se atrevan a nombrar lo incómodo.
  • Poder expresarnos de forma plena dentro del trabajo: no somos dos "yoes", uno en casa y otro en la oficina.
3

Inteligencia artificial integrada

Brújula ayuda a construir ese feedback útil de dos formas:

  • Al recibirlo: interpreta tus resultados para que entiendas tu impacto real en los demás y cómo mejorarlo.
  • Al darlo: te ayuda a redactar un feedback concreto y útil para tus compañer@s.

Así es como una empresa pasa de depender de sus directivos a confiar en sus equipos.

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